Visión Fértil se fue de paseo a Yucatán.
- Manuel Velasco
- 6 oct 2025
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 14 oct 2025
Historia, misticismo y tensiones modernas… todo en un solo viaje.
Yucatán lo tiene todo.
Bueno… casi. Solo le falta menos calor.
Pero si hablamos de historia, cultura, biodiversidad y posición geográfica, es uno de los territorios más privilegiados —y estratégicos— de México.
Esta península, que alguna vez fue un mundo aparte dentro del país, ha sido desde siempre cruce de caminos, puerta al Caribe y puente con Centroamérica. Su costa toca el Golfo, su historia toca el mundo maya, y su presente se ve influenciado por las decisiones del Estado.
Recorrimos parte del territorio yucateco con cámara en mano y lente atento.
Pasamos por Mérida, Celestún, Río Lagartos, Progreso, Las Coloradas… Caminamos playas, exploramos manglares, calles coloniales, vestigios mayas y corredores donde la vida natural y humana se entrelazan.
Tuvimos también la oportunidad de abordar el Tren Maya, uno de los proyectos más discutidos y visibles de los últimos años, y observar de cerca cómo la infraestructura moderna atraviesa el corazón de una tierra antigua.
No sin tensiones, no sin preguntas.
Yucatán deslumbra por su color, sí.
Pero también por su equilibrio frágil entre lo que fue, lo que es y lo que intenta ser, en medio de una ola migratoria reciente que se ha asentado con fuerza en la capital.
Una migración que llega con intereses, capitales y una mirada propia de lo que el estado “necesita” para transformarse.
Aquí la fe convive con la ciencia, el turismo con la identidad, y el pasado con megaproyectos que obligan a mirar con más profundidad.
¿Y tú, conoces Yucatán?
Cuéntame tu experiencia… porque la verdad, vale la pena recorrerlo con todos los sentidos abiertos.



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